Profanación. Poema de Pablo García Malmierca
buscáis la eterna verdad
entre los restos putrefactos
de los muertos.
Los huesos resecos
se parten al contacto
de vuestras botas
roídas por las ratas de la codicia.
En los osarios,
reptan vuestros ojos
sobre la superficie despellejada
Cuerpos sin deseo,
despojados del sexo,
son objeto de la lujuria
del acaparador sin límites.
Los jirones de ropa,
atrapados en este desierto blanco,
son los trofeos
de una batalla perdida hace tiempo.
Cargados de pico y pala,
cegados por la negrura de la tumba,
perdieron la visión
una noche de sol negro.
Ni los lobos tocan tu sustento,
ni los chacales ansían tu carne,
ni la hiena acaricia tu carroña,
la soledad te acompaña
hacia el fin de la noche opaca.
Grande Malmierca!!!!
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